Hola familias.
Hoy os presentamos algunas de las actividades de escritura que hemos realizado a raiz de la lectura del libro de Alberto Gamón "5 Músicos en el quinto pino".
Analizando las ilustraciones y el texto nos dimos cuenta de que el libro tenía dos historias; una enla que contaba el concierto de los músicos y otra historia escondida dentro de algunas páginas, en las que aparecía un gato y un personaje que nos recordaba a la antigüedad. Así, separamos estas imágenes y cada persona se puso a imaginar qué historia contaban. Fuimos pensando si los personajes tendrían nombre, qué podían contar las imágenes y por qué se comportaban así.
Primero, hicimos un borrador en formato ficha. Esther nos ayudo a hacer una revisión del texto, como hacen los escritores profesionales, crrigiendo las faltas de ortografía y la redacción de algunas ideas. Después lo pasamos a limpio creando nuestro propio minilibro. Y por último, entrenamos la lectura del cuento para contárselo al resto de nuestros compañeros. Esta actividad nos llevó varias sesiones, ya que escribir literatura es un proceso lento, pero a todos nos encantó crear nuestros mini-libros.
Por otro lado, nos dimos cuenta de que en estas páginas el texto era informativo, nos daba información sobre los sentidos. Así, hicimos unos talleres para experimentar cada uno de los sentidos de nuestro cuerpo por separado. En cada estación el equipo tenía que leer y seguir las instrucciones para conseguir el reto. Con los ojos cerrados tuvimos que adivinar los objetos según su tacto o su sonido, e incluso probamos algunos alimentos para experimentar el gusto. Nos dimos cuenta de que cada sentido tiene la función de relacionarnos con el mundo, y que el sentido de la vista es muy importante para los humanos.
Finalmente, trasladamos nuestras impresiones por escrito, poniendo en orden nuestras ideas.
Una vez que tuvimos clara la función de cada uno de nuestros sentidos lo aplicamos a un objeto muy especial e importante para nosotros: los libros. Hipatia nos propuso observar los libros con cada uno de nuestros sentidos y responder a varias preguntas: ¿Qué vemos en los libros?, ¿a qué huelen?, ¿a qué suenan los libros?, ¿qué tacto tiene un libro?.
El sentido más complicado de experimentar con un libro fue el gusto. Nos preguntamos si íbamos a chuparlos, pero nos dimos cuenta de que igual podríamos contestarla con el doble sentido de la palabra; qué libros nos gustaban. Cada equipo recogió sus impresiones y luego las transcribimos individualmente.







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